Cambio de rumbo en el blog

Durante los últimos meses no he escrito prácticamente nada en el blog. Mucho trabajo y muchos cambios en Abiquo. Pero también muchos cambios en el mundo del Cloud Computing.

Cuando empecé el blog, casi nadie tenía ni idea de lo que era esto, así que era pisar territorio virgen. Ahora, las cosas son diferentes. El Cloud Computing se ha convertido para muchos en la nueva burbuja tecnológica, y para otros en una nueva y floreciente industria.

Con el paso del tiempo, eso de evangelizar a la gente sobre el Cloud Computing ha quedado un poquito desfasado, ya que todo el mundo sabe lo que es más o menos. Estaba dudando si pasar de Cloud Evangelist a Cloud Gurú o Cloud Ninja, pero la verdad es que uno ya no tiene edad para ir vestido de negro dando saltos por las nubes. Ahora, cuando voy a eventos, reuniones y digo que tengo un blog sobre Cloud Computing, la gente me dice: “Ah!, tu eres Nubeblog”. Así, de tener un blog sobre Cloud Computing pasé a ser el Sr. Nubeblog. Y esto es este blog ahora mismo, el blog de Diego Parrilla, a.k.a. “Nubeblog”.

Así que paso a fusionar mi viejo blog personal y nubeblog, porque al final, somos la misma persona. Y mantener dos marcas en vez de una es siempre más caro. Lo que encontraréis no es mas que las cosas que me llaman la atención y mis paranoias personales, claro. Como de costumbre, este blog refleja mis opiniones y no las de Abiquo.

La relación señal/ruido

La relación señal/ruido (en inglés Signal to noise ratio SNR o S/N) se define como el margen que hay entre la potencia de la señal que se transmite y la potencia del ruido que la corrompe.

Wikipedia

Hace apenas dos meses que estoy en Abiquo dedicando todo mi tiempo a madurar nuestro producto y a explicar las bondades del Cloud Computing a todo tipo de gente. Llevo unos cuantos años en esto de la tecnología, y ya he visto pasar unas cuantas tendencias y tecnologías por delante mío como para saber un poquito de que va este mundillo.  Como Larry Elison dijo hace unos meses, el mundo de la tecnología se guía más por las modas que el mismísima industrias de la Moda.

No hace falta ser un lince para darse cuenta que el Cloud Computing es ahora mismo el término más de moda. Es impresionante la cantidad de expertos, gurús, analistas y demás familia que hay en un mercado que hace unos meses ni existía. Y puedo asegurar que la gran mayoría ni son expertos, ni gurús… ni nada que se le pueda parecer. Abiquo es una empresa de ingeniería, yo soy ingeniero, y quitando alguno que lo intentó y lo dejó por el camino, todos lo somos. Nuestra visión como empresa es pragmática y no queremos “vender motos”. Esto ha hecho que tengamos que marcar cierta distancia para que no nos vean como una empresa que se ha subido a una moda.

Cuando empecé este blog, uno de los objetivos era ser disciplinado en mi tarea de recogida de información y análisis de este mercado emergente. Es decir, veía necesario filtrar la señal y tratar de eliminar el ruido que la distorsionaba. La cantidad de gente que escribe en el mundo anglosajón sobre Cloud es impresionante, y un análisis detallado de sus perfiles profesionales te lleva a concluir que muchos, pero muchos de ellos, no están suficientemente cualificados para dar opiniones con valor, con peso específico.

En los últimos meses he visto y oído cosas que no creerías. La relación de señal/ruido en el mundo hispano respecto al Cloud Computing es mucho mayor. El ruido se hace prácticamente insoportable. Hasta el punto de que creo que el Ruido se ha convertido en Señal, y la Señal ha desaparecido. Me encuentro con que algunos reinventan la definición de Cloud para vender productos que ni son Cloud Computing ni lo parecen.  Y se quedan tan anchos. Esto hace que desde Abiquo intentemos no solo vender nuestro producto, sino evangelizar. Enseñar los conceptos que hacen que Cloud Computing sea diferente a la Virtualización o al Utility computing.

Probablemente en las próximas semanas si me lees veas que vuelvo a los conceptos básicos, a lo esencial. He oído tantas burradas últimamente que creo que, por lo menos en España, tenemos que repasar el A-B-C del Cloud.

La nueva estrategia de Sun Microsystems respecto al Cloud Computing

Se que este post llega un poco tarde, pero las dos últimas semanas han sido un poco de locura en Abiquo. Ya se sabe, a veces la velocidad no te deja tiempo para la reflexión.

La semana en que estuve en el WebhostingDay de Colonia Sun Microsystems presentó su nueva estrategia de empresa en lo que a Cloud Computing se refiere. Y además tuve la oportunidad de conocer a dos de las personas que tienen mucho que ver con esta nueva estrategia: Tom Leyden y Kristof De Spiegeleer, Product Manager y CEO de Q-layer, la compañía de software para crear Nubes Privadas que compró Sun Microsystems hace 3 meses.

Creo que esta nueva estrategia se define perfectamente con la frase que se encuentra en su página web:

“En Sun tenemos la visión de un mundo con muchas nubes, públicas y privadas que son abiertas y compatibles. Con nuestra iniciativa de Open Cloud, planeamos ofrecer un extenso portfolio de productos y servicios, así como impulsar las comunidades y el ecosistema de partners, para hacer esta visión una realidad. Y todo empieza con la puesta en marcha de la Sun Cloud, una nube pública de computación y almacenaje, que saldrá a lo largo de este año.”

No puedo decir que no este de acuerdo en todo lo que dicen. Es más, es la visión que queremos para Abiquo. Y eso me hace muy feliz, porque creo que es el camino. Y la Sun Cloud la verdad es que suena fenomenal, al igual que la iniciativa Open Cloud… pero un momento… ¿qué es en realidad Sun Cloud y Open Cloud?

Señoras y Señores, la Sun Cloud no es el concienzudo trabajo de cientos de ingenieros de Sun a lo largo de muchos años. No. Ni siquiera es la herencia de la ya olvidada Sun Grid Engine. Para nada. La Sun Cloud es la implementación del software de Q-Layer en un inmenso datacenter en USA. Nada más. En el video de presentación de la nueva estrategia, podemos ver a Dave Douglas hablando sobre esta nueva estrategia, y luego vemos a Lew Tucker haciendo una demo de… ¡¡¡¡Q-Layer!!!! Sorprendente… Nada de Project Caroline ni de Sun Grid Engine… nada de nada.

En Abiquo siempre hemos identificado a Q-Layer como la empresa con un posicionamiento más cercano al nuestro. Cuando anunciaron su adquisición por parte de Sun, nos confirmó que desde el punto de vista de posicionamiento de producto estamos en el buen camino, pero lo que nos dejó alucinados es que Sun retirase del mercado la venta del software de Q-Layer a terceros. Es decir, se lo quedó para explotarlo como nube pública, pero no para venderlo a terceros como software de infraestructura. Eso sí que nos hizo felices ;-) .

Una vez constatado que la Sun Cloud no es mas que una implementación a lo bestia de Q-Layer, mis ojos se dirigieron a la iniciativa Open Cloud. Revisamos su página web… y no hay mucho que rascar… exceptuando la Sun Cloud API. Sun ha liberado una versión del API de gestión de su Nube para que cualquiera que quiera usarla lo pueda hacer desde sus aplicaciones. Ok, eso no es nuevo. Las APIs de Amazon Web Services las han copiado sin piedad otros proyectos, o incluso GoGrid ha liberado las suyas bajo Creative Commons. La diferencia fundamental con esos otros proyectos es que estas APIs definen un modelo lógico de gestión de un datacenter virtual completo. Mientras que esos otros proyectos los APIs se centran en el típico problema de levantar y detener instancias de máquinas virtuales, este API modela todos los elementos de un datacenter virtualizado: Redes, Almacenamiento, Backup, Servidores… En este caso creo que Sun Microsystems ha dado en la diana. Pero un momento… ¿no habíamos dicho que la Sun Cloud es Q-Layer con el sello de Sun? ¿Quiere esto decir que el Sun Cloud API no es mas que el API de gestión de Q-Layer liberado bajo Creative Commons? Pues me temo que es así…

Yo creo que Sun ha dado en el clavo comprando Q-Layer. Si la tecnología de Q-Layer es lo suficientemente robusta para aguantar el nivel de exigencia de la nube pública de Sun (y parece que así es), es probable que pueda darles mucho beneficio. O a IBM. Quien sabe…

¿El Cloud Computing es la nueva burbuja puntocom?

Techcrunch ha patrocinado un evento en Mountain View (California) llamado ‘Whose Cloud is it anyway?‘ para discutir sobre Cloud Computing, y de paso ver unas demos de aplicaciones interesantes corriendo en La Nube. Entre los ponentes se encontraban Marco Benioff (CEO de Salesforce.com), Werner Vogels (CTO de Amazon), Vic Gundotra (Vicepresidente de Ingeniería en Google) y Gina Bianchini (CEO de Ning). Y entre los asistentes Diego Mariño, CEO de Abiquo.

George Zachary, socio en Charles River Ventures empezó el evento diciendo que ‘El Cloud Computing es la nueva (¿burbuja?) puntocom’. Probablemente sea así, para lo bueno y para lo malo. Ahora mismo todo el mundo intenta hacer Cloud Computing, y se está convirtiendo en un comodín para impulsar proyectos que podrían tener sentido fuera de La Nube. Lo que no tengo tan claro es que sea una burbuja como la que vivimos en aquella época, donde los planes de negocio eran demenciales  y los tiempos incorrecto. Al final, muchas de las cosas que se proponían en aquella época han funcionado, pero con más de cinco años de retraso sobre los planes iniciales. Por lo que veo, los tiempos de maduración en el mundo del Cloud Computing son mucho mayores. Hay consenso sobre la inmadurez tecnológica, y además parece que en menos de cinco años el Cloud Computing no será la solución para las masas.

Todos los ponentes están de acuerdo en que nos encontramos en la infancia de un cambio de paradigma. Se están definiendo los campos de juego sobre diferentes plataformas (Amazon, Salesforce, Google, Microsoft) y en función de tus necesidades usas una u otra.

¿Para qué quiere Google GDrive?

Uno de mis blogs favoritos es SmoothSpan Blog. Su autor, Bob Warfield es un exempleado de Borland, con larga experiencia en el mundo de las ITs, especialmente en el SaaS y el Cloud Computing. Ha dado una vuelta de tuerca a la inminente aparición de GDrive, y sus conclusiones son sorprendentes.

El concepto detrás de Google GDrive no es nuevo, hay productos similares en el mercado, a saber:

  • Skybox de Microsoft
  • MobileMe de Apple
  • Mozy de EMC (ahora Decho)
  • Jundle Disk (comprado recientemente por Rackspace)
  • Dropbox

Y hay más. Zumodrive aún no lo he probado, pero espero hacerlo pronto.

Así que, ¿qué nos va ofrecer Google que sea diferente? ¿Cómo va a ganar dinero Google con este producto? No está claro cómo lo va a hacer, pero parece que el producto será gratuito y con una capacidad muy superior a la de sus competidores. ¿Cómo lo va a hacer Google?

El secreto puede estar en su integración con Google Apps. Google está detras del negocio de Microsoft Office, y una de las razones que evita su adopción es la incompatibilidad entre ambos sistemas. A Microsoft no le interesa trabajar con estándares abiertos -ellos son el estándar de facto-. Así que es Google la que tiene que hacerse compatible con Microsoft Office.

Lo que plantea Bob Warfield es que Google podría ofrecer su plataforma GDrive para acceder a una cantidad ilimitada de ficheros que serían el perfecto campo de pruebas para garantizar la mejor compatibilidad posible entre ambas herramientas ofimáticas. No está mal la idea. No se trata de procesar la información y cruzarla en sus bases de datos para sacar un perfil, sino solo buscar la manera de garantizar una migración a Google Apps lo más sencilla posible.

Y va más alla. Ya que Google tiene acceso a GDrive, ¿por qué no sacar perfiles de usuarios en función del tipo de fichero almacenado? Es decir, no mirar el contenido, pero si las extensiones del fichero y probablemente su nombre. Podrán saber qué tipos de fichero son los que interesa almacenar. Cuales son las extensiones de fichero realmente importantes. Y dado que saben a quien pertenecen los ficheros, pueden crear un perfil sobre tu persona. Si es una persona con muchas hojas de cálculo y presentaciones powerpoint probablemente sea un directivo. Cruza la información con lo que sabes de esa persona por su historial de navegación, el contenido de su GMail y obtendrán un perfil bastante ajustado a la realidad. Y esta información puede hacer que sea rentable dar el GDrive gratuitamente.

Diabólico, incluso para una empresa que su lema es ‘Don’t be Evil’.

Abogados, Lecheras, Cuentos y Nubes

Abogaaaaaaadoo (El cabo del miedo)

Supongo que a todos nos han contado el cuento de la lechera. Ya sabéis, ese tan bonito en que una lechera aspirante a broker de derivados en la City lo pierde todo por tropezar en una piedra. La semana pasada un abogado nos contó una nueva versión del cuento: ‘El cuento de la lechera 2.0′. En esta nueva versión del cuento, el prestigioso abogado Javier Mestre se mete en la piel de Pepito Grillo y nos muestra lo malos que son los consultores tecnológicos sin escrúpulos, y lo malo, malísimo que es Google y sus aplicaciones en La Nube: Google Apps Premier Edition. Ya hay suficientes reacciones en la blogosfera para que encima venga yo a darle más palos al Sr. Mestre. Para mí el mejor post es el de Desencadenado, y desde luego echo de menos algo de pedagogía por parte de Google en su tibia respuesta. ¡Si hasta Enrique Dans ha esta bien!

Javier Mestre es una figura importante en el mundo del Derecho aplicado a las tecnologías. Creo que podía haber escrito un artículo mucho más interesante si se hubiera centrado en los verdaderos problemas que deberán afrontar las empresas que quieran trasladar sus aplicaciones a La Nube. Y estos problemas son exactamente los mismos que tienen las empresas que alojan sus bases de datos locales en países remotos. Vamos, que no es algo nuevo. Pero sí más frecuente. En un mundo donde las empresas están completamente distribuidas y por lo tanto sus Centros de Datos no conocen de fronteras aplicar legislaciones cuyo marco jurisdiccional esta limitado por las fronteras es un brindis al sol. Es imposible.

Supongo que habrá que buscar otro marco que sea capaz de dar seguridad y confianza a los usuarios, independientemente del país donde se encuentren. Y aquí es donde surgen nuevos conceptos como los que proponen la gente de la Sociedad de las Indias Electrónicas. ¿Tal vez Filés? No se si lo he entendido bien, pero son conceptos que se adaptan bien a esa estructura sin restricciones físicas que es La Nube.

Todos tenemos un mal día: pensemos bien y aceptemos que el Sr. Mestre no estuvo acertado.

¿Serán los humanos irrelevantes monitorizando aplicaciones Cloud?

“…se aprobara el presupuesto del Skynet. El sistema se conectara el 4 de agosto de 1997, se eliminaran las decisiones humanas en la defensa estrategica, Skynet aprendera en progresion geometrica. Tendra conciencia de si mismo a las 2 y 14 de la madrugada, del 29 de agosto. Los humanos aterrados intentaran desconectarlo.”
-Pero Skynet se defendera…
Terminator 2.
Este post en Cloud Computing Journal me ha hecho recordar dos cosas: a Terminator y al difunto Profesor José Cuena. Tras el provocador título ‘¿Son los humanos realmente necesarios para mantener un SLA en La Nube?’, el artículo trata sobre lo complicado que es monitorizar los servicios en La Nube cuando están cambiando de manera constante. Se lanzan más servidores para gestionar más carga, se quitan servidores cuando ya no son necesarios. Pero… ¿cómo se detecta si hay más o menos carga? ¿Qué políticas hay que implementar? En esto estoy de acuerdo, son políticas complicadas y diferentes a las que existen en un Centro de Datos tradicional.
El Profesor Cuena era una personalidad a nivel mundial en el campo de los Sistemas Expertos. Aunque nunca llegué a interesarme por este campo, muchas de sus clases podían considerarse Clases Maestras. Se sentaba, y empezaba a hablar sobre lo que él pensaba de la materia. Consideraba que un Sistema Experto que tomaba decisiones por si mismo era un Sistema Experto Paleto. Tal cual. Los Sistemas Expertos deben ayudar a la decisión del humano, pero no deben tomar decisiones por si mismos. Claro, probablemente también había visto Terminator, como yo.
Hace unos días revisé un post en el Blog de SmugSmug recopilando información sobre Arquitecturas para el Cloud Computing. Y planteaban el mismo escenario: dado que es muy complicado controlar manualmente el escalado de una aplicación en La Nube, lo mejor es implementar un servicio que se encargue de ello de manera automática. Este proceso Controlador lo llamaron Skynet, que cachondos. En un amago de toma de conciencia de si mismo, levantó más de 250 máquinas virtuales tamaño XL de Amazon EC2 sin que fuera necesario. Una ‘paletada’. Por suerte la factura no fue muy alta. La gente de SmugSmug asume que la única manera de ser eficiente y flexible es delegando esta tarea completamente a este controlador ‘Skynet’ (aun a riesgo de que comience la primera guerra hombres contra máquinas ;-) )
Estoy llegando a la conclusión de que una Arquitectura Orientada al Cloud Computing debe incluir este controlador/skynet de serie. Es decir, aunque no me guste, debemos ceder el control del escalado de manera absoluta a este proceso controlador. Habrá que implementar restricciones para que la lógica de este servicio sea la correcta (siguiendo con el juego de las películas, como las directivas primarias de Robocop) pero desgraciadamente los humanos somos un recurso demasiado caro como para estar dedicados a monitorizar las necesidades de escalado de una aplicación en tiempo de ejecución. Para confirmar un poco más esta afirmación, la arquitectura que han implementado la gente de Scalr es muy similar a la de SmugSmug, o la que yo tengo en mente.

La crisis económica puede no ser tan buena para el SaaS como parece

Ya he hablado con anterioridad sobre los riesgos del Software como Servicio, especialmente qué ocurririría si un proveedor da quiebra. Ayer me encontré con varios artículos que de nuevo tratan el tema pero desde otra perspectiva que no me había planteado: La crisis afectará también a los pequeños proveedores de SaaS, y se estima que el 30% de estas empresas que facturan menos de $5 millones quebrarán en 2010. Menudo panorama.
¿Por qué? Resulta que en este escenario de crisis mundial, los responsables de Sistemas de Información serán muy cautos a la hora de apostar por un proveedor u otro de SaaS. ¿Y quién saldrá mejor parado? Pues aquellos que puedan garantizar mejor la viabilidad del servicio. Es decir, elegirán aquellos servicios que sin ser los mejores, serán los más viables financieramente.
Las recetas para evitar esta fuga del software on-demand al on-premise coinciden con algunas de las que ya apunté en mi post anterior, pero hay alguna que me parece interesante por su novedad:

Este último requisito es realmente duro y tiene un impacto directo sobre el coste final del servicio. Un impacto que puede hacer desaparecer a pequeños proveedores de SaaS que no pueden garantizar este nivel de soporte por contrato.
Esta es una mala noticia para las startup con proyectos de Software como Servicio, pero es una buena noticia para los clientes que quieren comprar SaaS, ya que esta consolidación en el número de proveedores redunda en la viabilidad de estos negocios.

¿Qué nos traerá el 2009?

No se me da bien hacer de oráculo. Y como he comentado en alguna ocasión, aquellos que lo hacen suelen quedar luego en evidencia si se tira de hemeroteca. Pese a ello, me gustaría compartir algunas de las cosas que creo que veremos en el 2009 en el mundo alrededor del Cloud Computing.

  • Estandarización: Sin duda una de las razones para no adoptar servicios en La Nube es el miedo a convertirse en un cliente cautivo (vendor lock-in) de tus proveedores. Este miedo además creo que está justificado en servicios tipo SaaS (Software as a Service), donde no solo delegas el servicio, sino todos los datos para el correcto funcionamiento del servicio. En el caso de las Infraestructura como Servicio (Iaas) la estandarización no solo es un deseo, es casi una obligacion (must) dado que no existe realmente una complejidad técnica elevada para conseguirlo.
  • Nuevos actores: Microsoft ya ha irrumpido con fuerza, pero en 2009 deberían salir de su fase de Prueba de Concepto. Sun Microsystems está redefiniendo su estrategia de Cloud, reconstruyendo su difunto servicio network.com. IBM tendrá algo que decir al respecto, seguro. No me puedo creer que IBM siga tan callada cuando es la que más sabe de servicios on-demand. Y por supuesto EMC con Decho, VMWare (también de EMC, ojo), Cisco…
  • Startups emergentes: Una tecnología en el ojo del huracan atrae mucho talento, que se concentra en las pequeñas empresas que intentan lanzar servicios y productos revolucionarios aprovechando la ola. Probablemente las que más destaquen son las que ofrezcan Plataformas como Servicio alternativas a las existentes o aquellas que integren servicios de terceros para contruir Nubes híbridas.
  • Plataformas como Servicio (Paas): Es mi apuesta del 2009. Creo que la explosión del 2009 serán aquellas plataformas que lleguen más allá de la pura virtualización de los hierros. Aquellas que virtualicen los recursos que usan las aplicaciones -hilos, memoria, disco, red…- nos ofrecerán el gran campo de juego de las aplicaciones y servicios de la próxima década. Por hacer un símil que se pueda entender, necesitamos el J2EE del Cloud Computing. Igual que hace 10 años el Servidor de Aplicaciones fue una revolución, estamos esperando el Proveedor de Servicios para los próximos 20 años. Microsoft Azure y Proyecto Caroline de Sun son dos ejemplos claros de buenas propuestas, sin olvidar Google App Engine. Estoy deseando saber qué ha hecho Google para virtualizar la Máquina Virtual Java de manera eficiente.
  • Cloud Oriented Architectures (COA) en vez de Service Oriented Architectures (SOA): Creo que se empezará a hablar de arquitecturas en la Nube como un nuevo estilo de arquitectura. En mi opinión heredero de SOA, pero con características propias. Lo que está por ver es qué características son, y si tienen la suficiente entidad para definir un nuevo marco.
  • Nubes híbridas: Las soluciones no serán blancas ni negras, sino de múltiples gamas. No todo se pondrá en Nubes públicas, ni todo se tendrá que colocar en el Centro de Datos de la empresa. Se buscará una solución adecuada (COA?). Para conseguir esto aparecerán nuevos servicios y productos que permitan solucionar problemas típicos ya conocidos (seguridad de las comunicaciones, replicación de datos) y otros desconocidos por la inmadurez del modelo. Probablemente este sea el nicho de las nuevas startups alrededor del Cloud Computing.

¿Y vosotros qué opináis?

Mi resumen del año 2008

Se acaba el 2008, un año que probablemente marcará un punto de inflexión en el mercado del Cloud Computing. Para empezar, es el año en que el término Cloud Computing ha pasado de los medios más techies a los medios de masas. Las razones para explicar esto son muchas, y variadas. Casi seguro que cada persona tendrá su opinión sobre cual ha sido la razón para esta explosión, así que aquí voy con la mía.

En mi opinión, lo que hemos vivido este año es la explosión de un tipo de Cloud Computing: el IaaS o Infraestructura como Servicio. El máximo exponente de este tipo de servicio sería Amazon con sus servicios EC2 y S3. Este tipo de servicios ofrece la posibilidad de escalar de manera dinámica y casi instantánea a niveles desconocidos hace apenas 2 años con un coste muy reducido. A esto hay que añadir el pago por uso a un precio bastante asequible y la disponibilidad de APIs que permiten que las aplicaciones gestionen sus propias necesidades de recursos. El éxito ha sido total, con más de 440.000 clientes dados de alta. Este éxito ha hecho que el foco de la industria haya pasado a este tipo de soluciones. Parece que se ha encontrado un nuevo paradigma para que la industria siga creciendo.

Pero que no nos ciegue el éxito de Amazon, hay otros actores con ofertas interesantes (GoGrid, Mosso…), y propuestas de código abierto que se abrirán paso poco a poco (Eucalyptus, Abiquo). Nos encontramos en un mercado emergente y terriblemente fragmentado. Y no nos engañemos, lo que nos venden no es mas que virtualización o almacenaje gestionado de manera dinámica. Han conseguido la transparencia a nivel de recurso físico de manera sencilla. Y Amazon es la marca de confianza que lo provee. ¡Qué importante es la confianza en el Cloud Computing! Dentro de poco muchos ofrecerán servicios similares a Amazon a precio competitivo e incluso con mejores contratos niveles de servicio (nada difícil, por otra parte).

De los otros dos tipos, el Software como Servicio o SaaS continúa su consolidación como alternativa real al Software tradicional. De hecho, SaaS no presenta nada nuevo en su base tecnológica, simplemente se aprovecha de la mejora de las infraestructuras de comunicaciones (banda ancha barata) y de la disminución del coste de los servidores. Muchas de las aplicaciones ofrecidas como SaaS se empezaron a desarrollar en el siglo pasado con otros modelos. Es decir, es una evolución, no una revolución. Lo que ocurre es que ahora empiezan a tener la necesaria confianza por parte de los clientes como para implantarse…

Y este año han asomado la cabeza Plataformas como Servicio o PaaS realmente interesantes. Desde Google con su App Engine que ofrece una Plataforma como Servicio completamente real y accesible a las masas, a Microsoft con su propuesta Azure. Sin olvidar que Amazon también tiene a SQS (Simple Queue Service) y a SimpleDB, que pueden encuadrarse en este segmento. En esta parte de la Nube todo es confuso todavía, pero sin duda esta será la evolución natural. Lo dejamos para otro post.

En general, vemos como en el mundo de influencia anglosajona se ha ‘cruzado el abismo’ y el Cloud Computing se está instalando en las start-ups, y lucha por entrar en el mercado empresarial. Y digo lucha porque todavía no está claro cuando empezará la adopción masiva por parte de la empresa. Desde luego, 2008 no ha sido el año. Algunas consultoras (IBM Global Services y CapGemini) van a empezar a dar servicios específicos alrededor del Cloud Computing, pero no está muy definido su nicho.

En España, la situación es muy diferente. Aquí hay unos pocos valientes que se han lanzado a usar los servicios en La Nube, pero ni mucho menos al nivel que ocurre en otros mercados. De hecho, veo que el patrón de adopción en España es muy similar al que ocurre con otras tecnologías o técnicas como Ruby on Rails o Desarrollo Ágil: tardamos unos dos años en adoptar lo que el mercado anglosajón ha adoptado. Supongo que es un problema de comunicación y cultural, por lo del inglés y la aversión al riesgo en España. Así que el año que viene en España será un año de consolidación.

¿Perderé mi trabajo por culpa del Cloud Computing?

¿Cómo afectará el Cloud Computing a los equipos de IT que ahora mantienen los sistemas en las empresas? Casi todos los analistas apuntan a la reducción de costes de explotación de los sistemas de manera apreciable (entre otras cosas…) como uno de los factores que explican esta explosión de La Nube. Evidentemente estos costes de explotación también incluyen a los recursos humanos. Así que en mi opinión el Cloud Computing hará que el número de Ingenieros de Sistemas que mantienen los sistemas en las empresas disminuya en el futuro.

Pero es algo que ya vemos de manera cotidiana en las empresas, debido a la contratación de servicios de outsourcing tradicionales. Así que probablemente aparecerá un nuevo tipo de externalización de servicios que combine el outsourcing tradicional con los servicios hospedados en la nube: Cloud Hosting + Outsourcing. En teoría los equipos externalizados de Sistemas son más eficientes en la optimización de sus recursos humanos y por lo tanto pueden ofrecer costes más reducidos. Se supone que esto también pasa en los servicios alojados en La Nube, y que debido a las economías de escala que pueden aplicar estos grandes proveedores los costes repercutidos serán todavía menores.

Pero aún no he respondido a la pregunta: ¿habrá menos trabajadores en los departamentos de IT por culpa de La Nube? Y en mi opinión no habrá menos trabajo por culpa del Cloud Computing. Lo que habrá es un reequilibrio de las tareas y de las capacidades de las personas en los departamentos de IT. Veremos cómo el control de los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) sigue creciendo como parte de las tareas cotidianas (esto ya pasa…). Probablemente la integración de sistemas tome una nueva dimensión en esta Nueva IT. La integración se ha centrado en los últimos 15 años en integrar los sistemas dentro del Data Center corporativo, pero ahora se sale de él y nos tendremos que integrar con tecnologías no solo dispares, sino localizadas en diferentes sitios y con políticas de funcionamiento no estándares. Y por último la compra de servicios bajo demanda y pagados por uso hará que el control de ‘los contadores’ de nuestros proveedores sea otra parte que cobrará importancia en estos nuevos departamentos de IT.

Pero claro, estoy hablando de número de empleados, de departamentos de ‘reequilibrar tareas y capacidades’… bastante abstracto… El problema es cuando una persona debe pasar a hacer otras tareas o se prescinde de él porque se ha externalizado su trabajo a otra empresa. Cuando ponemos nombre y apellidos a este reequilibrio de fuerzas que será el Cloud Computing habrá personas que les afecte directamente… Unos pensarán que es la crueldad infinita del empresario explotador, y otros dirán que en realidad es el ciclo de la vida profesional de cualquier profesional de IT de hoy en día: renovarse o morir.

"El Cloud puede explicar la Web 2.0, pero la Web 2.0 no puede explicar el Cloud"

Esta frase no es mía, es de Nicholas Carr, el autor de “The Big Switch“. Pero la subscribo por completo. Es exactamente lo que llevo meses tratando de explicar a todos aquellos que se acercan a preguntarme sobre la Web 2.0 y el Cloud Computing. Muy gentilmente les respondo que ‘Yo de la Web 2.0 no se nada’. Y se quedan sorprendidos.

Bueno, algo se. Se que todas las chorradas que me envían por el Facebook son una pérdida de tiempo, que para Tuenti se me pasó el arroz, que Youtube lo visito cuando me pasan algo, menéame lo uso menos que reddit y solo para perder mi tiempo (escaso, la verdad). En fin, que exceptuando twitter, soy un poco autista 2.0 .

Sin embargo, muchos adictos, evangelistas y apóstoles 2.0 se empeñan en tratar de explicar todo lo que ocurre no solo en Internet como medio, sino también en el mundo de los negocios relacionados con tecnologías internet, como el resultado de las fuerzas que desencadena el efecto red que está detrás de la Web 2.0. Así que para ellos los triunfadores en La Nube serán el resultado de estas fuerzas…

Si este argumento lo dijera un cantamañanas 2.0 de los que abundan en la blogosfera, pues no pasa nada. Pero cuando lo dice el Gran Pope de la Web 2.0, Tim O’Reilly creo que es para preocuparse. Nicholas Carr salió al paso con un artículo excelente en su blog. Lo que viene a decir Carr en su blog es que no toda empresa de éxito y con grandes beneficios en internet se puede explicar por las fuerzas del efecto red. Y como ejemplo está Google. Google es el líder porque su algortimo era el mejor, su tecnología era la mejor y su marca era la más renombrada. Pero no es cierto que la aplicación mejore cuantos más usuarios usen el buscador de Google. Si todos los usuarios del mundo dejasen de usar Google hoy, el servicio seguiría siendo igual de bueno mañana. El algoritmo PageRank -la fórmula secreta de Google para hacer los rankings- no se basa en los usuarios de Google, sino en los enlaces que existen entre las páginas, ya sean usuarios de Google o no. Carr muestra otros ejemplos como iTunes, Wikipedia, Google Reader o Salesforce.com donde el efecto red no es relevante.

Nadie duda que el efecto red tiene una importancia tremenda en los negocios online hoy en día, pero cuando hablamos de Cloud Computing hay otros factores de mayor de importancia:

  • Músculo financiero: Se necesita mucho dinero para entrar en el negocio de Utility Computing.
  • Economías de escala: Los grandes se benefician de éstas.
  • Capacidad de diversificación
  • Recursos Humanos brillantes, cada vez más escasos
  • Marketing

Amazon Hosted Public Datasets: Vislumbrando nuevos modelos de negocio

Amazon ha anunciado la publicación de repositorios públicos de datos, accesibles únicamente desde sus entornos EC2. Es decir, puedes montar estos datos en su ‘Nube’ y usarlos como quieras sin pagar nada, únicamente el tiempo de uso de las instancias EC2. Según dicen:

Nuestra meta es proveer un acceso sencillo a datos de datos públicos y comunes como el genoma humano, astronomía y al censo de los USA.

Además si tienes un conjunto de datos interesante, puedes solicitar su publicación y donar los datos a la comunidad. Como podéis ver, todo muy bonito y… ¿altruista? Bueno, todo lo altruista que debe ser una empresa: evidentemente Amazon espera recuperar el dinero invertido cobrando por el uso de EC2.

La pasada semana tuve una agradable reunión con un defensor del SaaS, y uno de los temas que han salido es el de la captura y explotación de datos de y en La Nube. Y casualmente va Amazon y saca a la luz este proyecto…

Cuando pienso en explotación de datos pienso en Business Intelligence, Datawarehouses y Datamining: lo que he visto en la empresa. Recuerdo una asignatura llamada ‘Bases de datos avanzadas’ (nosotros la llamábamos ‘Bases de datos Avanzadísimas’…). En ella se estudiaba un par de conceptos nuevos llamados ‘Datawarehouse’ y ‘Datamining’. Fascinantes conceptos en aquella época, pero nuestros profesores se empeñaban en darle más importancia a los conceptos teóricos formales que a la verdadera razón por la que explotaron los DW y los DM a mediados de los noventa: El coste de proceso y el coste de almacenamiento bajó de manera drástica, permitiendo el manejo de datos en tiempos más reducidos y por lo tanto, ajustados a la velocidad que necesitan las diferentes Unidades de Negocio para tomar decisiones. ¡Por fín era rentable explotar estos datos! Una característica fundamental de estos almacenes de datos es que trabajan con información interna de la empresa. Es decir, su ámbito es el de la corporación X o corporación Y (departamento X o departamento Y… datamarts). Resulta impensable que una corporación X ponga a disposición de sus competidores su Datawarehouse…¿o no?

Estamos a finales de la década y la situación es muy diferente: el coste de almacenamiento tiende a cero, la computación se compra por tiempo de uso, el ancho de banda aumenta y el precio se congela… El coste de proceso y almacenamiento pueden llegar a ser irrelevantes cuando manejamos grandes cantidades de datos. Y en la parte software, algoritmos como Map/Reduce surgen como alternativa a los modelos relacionales clásicos, menos eficientes para grandes volúmenes. Estamos ante el nacimiento de una Nueva Generación de Data Warehouses.

¿Pero con qué datos vamos a alimentar a esta Nueva Generación? Veo tres fuentes básicas:

  1. Las propias organizaciones. No todos los datos entraban en el data warehouse, pero ahora empieza a ser factible almacenar todos y cada uno de los datos manejados en las organizaciones. Aquí entraría el almacenamiento ‘crudo’ de información recogida de las arquitecturas M2M, por ejemplo.
  2. Los proveedores. De igual manera que se acuerdan niveles de calidad de servicio a proveedores clave, se podrán demandar datos ‘crudos’ a éstos. Ya se hace, pero normalmente ligado a las métricas de calidad.
  3. Proveedores de Bancos de Datos: Como Amazon. Cobrando de modo directo o indirecto por el acceso a estos bancos públicos de datos. Con el tiempo, este tipo de proveedores ofrecerían datos menos genéricos y más orientados a segmentos de negocio. Posiblemente, estos proveedores de bancos de datos serán ‘Brokers’ entre organizaciones afines. Ya sea mediante la forma de consorcios o fundaciones que garanticen la ‘neutralidad’ de estos datos, o bien mediante mercadeo de datos como si fuese otra mercancia.

Lo cierto es que esta nueva generación de Data Warehouses ya existe. Hace unos años, una empresa con un novedoso software de reconocimiento de textos nos comentó cómo una importante empresa americana de tarjetas de crédito no sólo estaba digitalizando todo su almacén de datos en papel, sino que compraba bases de datos en cualquier formato con la esperanza de poder cruzarlas en el futuro. Sabían que sólo era cuestión de tiempo que el coste de cruzar estos datos compensase sus esfuerzos por calcular el riesgo de sus clientes de manera más avanzada. Y en muchas ocasiones el problema no era de costes, sino de acceso a los recursos, por sorprendente que parezca.

Actualización 9:30am: Via twitter.com me llega esta empresa que parece que intentan mover este negocio usando Amazon AWS: http://datamarket.net/

 

'The Big Switch' de Nicholas Carr, el libro de cabecera del Cloud Computing

A veces me preguntan sobre algún libro que trate el tema de La Nube. Aunque la mayoría lo que me pide en realidad es un libro que explique la parte técnica, lo cierto es que la computación en La Nube no es una revolución, sino una evolución tecnológica. Por lo tanto, todo está ya ahí fuera en lo que a tecnología se refiere. Sin embargo, en la parte del ‘negocio’, sí podemos hablar de revolución. 

Este verano me leí el libro de cabecera del Cloud Computing, ‘The Big Switch‘, de Nicholas Carr. El autor ya era famoso por otro libro que armó bastante ruido a principios de la década después del estallido de la burbuja puntocom: ‘Does IT matter?‘ pone a parir los ingenieros informáticos y en general a todos los departamentos de IT. Sugiere que las Tecnologías de la Información no es relevante para el negocio, que es únicamente una herramienta. Este pensamiento se ha asentado después de la burbuja, y hemos visto cómo los Directores de IT han perdido los puestos en los consejos de las grandes compañías, e incluso han pasado a ser subdirecciones dependientes de los Directores Financieros ‘para tenerles cogidos por los huevos’, como en una ocasión me dijo un imbécil redomado. Bueno, ahora que los Magos de las Finanzas ya no son capaces de generar dinero de la nada, y que la única manera de generar valor es invirtiendo en I+D y no en Ingeniería Financiera, espero que las IT vuelvan a tener el hueco que se merecen en los consejos.

Con semejante carta de presentación y aunque me habían recomendado el libro, era escéptico sobre el contenido. Pero confieso que el libro me ha gustado. No esperes un libro ténico porque no lo es. Es un libro de historia y ensayo. Historia, porque el libro empieza explicando cómo la generación de electricidad en grandes centrales y su distribución por las líneas de alta tensión transformó no solo la gran industria de Estados Unidos, sino también la vida de los Americanos. Aunque ya había industrias que usaban la electricidad con sus propios generadores, el acceso a electricidad barata y en grandes cantidades abarató los costes de producción e hizo que la industria aumentase de tamaño de manera colosal. Al crecer a tamaños descomunales, la gestión de la información de la empresa se convirtió en un gran problema, y ahí es cuando nació la gestión de la información automatizada: los primeros computadores eléctricos.

El autor enseguida traslada esta revolución a la actualidad y equipara la generación de electricidad en grandes centrales a la capacidad de cálculo existente en grandes centros de datos por todo el mundo, y cómo esta enorme capacidad traerá cambios de similar magnitud a los que ocurrieron a principios del siglo XX. He aquí que nos encontramos con La Nube.

El libro continúa explicando cómo La Nube ya está aquí y cómo está transformando la sociedad a través de los servicios accesibles desde internet -parte de la Web 2.0-. Según él, la era del PC en el escritorio conectado a los servicios centrales de la empresa está tocando a su fin, y es el momento del PC conectado a ‘La Nube’.

Para terminar diserta sobre diversos escenarios futuros, no siempre utópicos y hasta a veces apocalípticos, pero siempre desde la idea de que no es posible preveer el futuro. La magnitud del cambio va a ser tan grande que no es sensato intentar hacer de oráculo.

El libro está en inglés, y que yo sepa no hay una versión en español a la vista. No necesitas tener un nivel de inglés muy alto para leerlo, pero no es un inglés técnico.

Por cierto, que el autor también tiene un blog que habla sobre La Nube de vez en cuando. Muy interesante.

El Cloud Computing y los cansinos de la web 2.0

Si algo tengo claro es que cualquier intento de adivinar el futuro en el mundo de las IT es una tarea inútil.

Hay que ver la facilidad con que se mezclan conceptos y palabros en esto de las Tecnologías de Información. Llevo bastante tiempo metido en cosas como el Cloud Computing (el palabro es nuevo, el concepto no) y mi vida lleva varios años inmersa de una manera u otra dentro de la web 2.0. Durante varios años (y este último especialmente) he tenido relación con unos cuantos emprendedores y gurús de internet, y lo que más me ha sorprendido es su visión simplista de Internet. Esta visión simplista es la siguiente: ‘Internet es lo que yo puedo ver. Todo lo que yo no vea o entienda, no existe’. Y esta es la razón por la que todos estos gurús de la web 2.0 piensan que el Cloud Computing es la web 2.0.

Web 2.0 es la web social, y no es necesario el Cloud Computing para que exista. Y el Cloud Computing aplicado a la web 2.0 es solo una mínima parte de su rango de aplicaciones. Leo con asombro cómo hay quien dice con toda claridad que la web 4.0 será la web ubiqua… ¿Pero no lo es ya? ¡y además en paralelo a la web 3.0!

Los conceptos detrás de la computación en la Nube existen desde los albores de la computación. Lo que estamos viviendo ahora es un momento en el que las grandes necesidades de proceso y almacenamiento no son exclusivas de las grandes organizaciones. Ya está. Como resultado de esta necesidad se está buscando la manera de que el acceso a estas necesidades de proceso y almacenamiento sea más sencillo, más rápido y más barato.

Dicho de otra manera: El Cloud Computing es como la corriente eléctrica que viene de la Red. Las aplicaciones construidas usando este ‘corriente’ pueden ser web 2.0, 3.0, 1.0 ¡o no ser web!

Así que ponerse a adivinar qué web X.0 saldrá de la adopción masiva de ‘La Nube’ es divertido, pero es un ejercició inútil. Os recomiendo que leáis algún libro sobre futuros utópicos de finales del siglo XIX o principios del XX. ¿A que hoy son ridículos? Pues que se apliquen el cuento los profetas de la web X.0.

Por cierto, si piensas que este post habla sobre ti, lee esto.

Y si quiebra mi proveedor de SaaS, ¿qué hago?

Me ha surgido esta duda cuando me han comentado hoy que hay algún ministerio y/o administración que está usando Google Maps -además sustituyendo a software propietario de primer nivel-. Y me he preguntado, ¿qué pasa si quiebra Google?

Evidentemente Google no va a quebrar a corto plazo (ni a medio, ni a largo), pero esto me sirve para sacar un tema recurrente en el mundo del IaaS y SaaS: ¿Qué pasa si mi proveedor por cualquier causa ajena a mi voluntad deja de darme el servicio?

La respuesta es clara: estás jodido. Vale, creo que en esto estamos todos de acuerdo, ¿pero y ahora qué hacemos? Ojalá tuviera una respuesta satisfactoria a esto, pero me temo que no la hay y probablemente no la haya. Si tu proveedor de Servicios desaparece porque un tsunami arrasa Alcobendas, o habían invertido todo en bonos de Lehman Brothers bien aconsejados por su banco de confianza, necesitas tener un Plan B que te permita continuar con ti negocio: tu propio y personal Plan de Continuidad del Negocio.

Si estamos hablando de SaaS, entonces lo primero y fundamental es no perder los datos que tienes en tu proveedor. Así que implementa una política de backups adecuada, o bien contrata el servicio de backup de datos a otros soportes que algunos servicios ya ofrecen. Con esto no hemos solucionado el problema de la Continuidad del Negocio, pero por lo menos tienes los datos en tus manos.

Si tu proveedor SaaS es crítico para tus servicios, entonces tienes que buscar una alternativa que te permita replicar el servicio que te daba el proveedor. Si lo que tenías era el SugarCRM como SaaS, entonces puedes montar de nuevo el servicio localmente e importar los datos. Pero no creo que todos los proveedores quieran abrir su código y liberarlo.

Hay otras opciones para el código cerrado. Hace unos años trabajé en una empresa que usaba un producto software extremadamente caro y ‘raro’. La empresa desarrolladora del paquete era muy pequeña y mi empresa muy grande (más de 50000 empleados). Sin embargo, mi empresa consideró que ese software podía darle ventaja sobre los competidores así que adquirió licencias, y esto es lo importante, contrató un servicio de custodia del código fuente del producto (source code escrow).

¿Qué es un servicio de custodia del código fuente del producto? Pues un servicio que dan ciertas empresas para asegurar que, en caso de que un proveedor de software no pueda seguir con su negocio, sus clientes puedan recuperar el código fuente de sus productos mediante el pago de una tarifa periódica. Así, cada año o cada nueva versión del producto, el fabricante de software entrega el código fuente al custodio. El custodio sólo entregará el código fuente cuando se cumplan las condiciones del contrato entre las partes, normalmente la desaparición del fabricante por la causa que sea.

Hace poco he descubierto que ya existen estos servicios para SaaS. Así que es una opción interesante a tener en cuenta, tanto por los clientes como por los proveedores, ya que elimina una de las trabas de entrada de SaaS en las empresas.

Sequoia Capital: se acabó la fiesta

Magnífica presentación de Sequoia Capital anunciando que vienen tiempos difíciles para las startups.

Me quedo con la frase final: ‘Get Real or Get Home’. No hace falta traducción, ¿verdad?.

Gartner dice que es bueno promocionar a bombo y platillo el Cloud Computing

En el blog Mastering the Hype Cycle nos encontramos una curioso entrada en la que se justifica el ‘hype’ (promocionar a bombo y platillo) alrededor del Cloud Computing.

Tenemos que simplificar la propuesta de negocio tras el ‘big switch‘, explicarlo bien y socializarlo profundamente para que los líderes no técnicos nos lo compren.

Vamos, lo que en mi pueblo han llamado de toda la vida ‘vender la moto’. Y para que te compren la moto hay que buscar un pardillo. Así de simple. Pues no, señores de Gartner, puede que esta esa la manera de que el Cloud Computing entre en la empresa, pero no la manera de que se quede.

Cuando lo que se venden son expectativas basadas en apreciaciones subjetivas, lo que ocurre es que con el tiempo se acaban teniendo parámetros objetivos para medir, y las expectativas quedan muy mal paradas. Entonces es cuando el que te compró la moto se mosquea y dice que no te vuelve a comprar ninguna más. Seguro que si eres el que hace los panfletos promocionales para vender la moto de otro funciona, pero para nadie más.

¿Quieres vender Cloud Computing dentro de una organización? Pues entonces busca parámetros objetivos. Deja a un lado lo cualitativo y céntrate en lo cuantitativo. Aquello que puedes medir es algo que puedes controlar. Haz tus deberes: presenta un estudio de costes de infraestructura, estima el coste de migración,haz un estudio de beneficios y riesgos, habla con el Financiero para explicar cómo cambia el flujo de caja con Cloud. Y luego haz una presentación bonita y la vendes, pero con datos objetivos.

Viniendo de Gartner no me extraña demasiado, pero igual podían haberlo disimulado un poco.

 

Crisis: ¿Buenos o malos tiempos por venir?

Ya es viernes y me da por filosofar. Wall Street se desploma como no lo había hecho desde 1987, Barron’s anuncia malos tiempos para Salesforce, y Sequoia capital cierra el grifo y anuncia que los buenos tiempos han terminado. Es decir, la Tormenta Perfecta.

Pero esto yo ya lo he vivido antes. Viví una debacle en la puntocom donde trabajaba en el 2000 y 2001. Nuestras stock options pasaron de valer 10 veces menos de lo que nos habían dado… a no valer nada.

Aquello fue como una bomba nuclear: lo barrió todo y luego sólo quedó el silencio. Para poder salir adelante tuvimos que buscar empleo en consultoras de medio pelo los menos afortunados y empresas tradicionales los más. De jugar al billar a la hora del café a tener que fichar por las mañanas. De ir a trabajar con vaqueros y zapatillas a llevar traje y corbata. De ser una puta rockstar, con el departamento de Recursos Humanos a nuestros pies a tener que aprender a comportarse en las entrevistas de trabajo. Fue duro.

Con el tiempo uno coge perspectiva, y si una cosa tengo clara de aquella época es que se tiraba el dinero de manera indecente. Con la explosión de la burbuja los departamentos de IT vivieron su particular ‘credit crunch’ y tuvieron que aprender a vivir con presupuestos de guerrilla.

Y aquí el mejor aliado era el Software Libre.

Antes era: ¿Para qué preocuparte por Linux si tienes pasta para gastar en Sun y su magnifico Solaris? ¿Para qué meterse en algo tan poco fiable como MySQL cuando puedes comprar Oracle? ¿Para qué jugársela con JBOSS y TOMCAT cuando tienes Weblogic e Iplanet? ¿Para qué?

Creo que el Software Libre es el fruto de las restricciones presupuestarias salvajes impuestas a los departamentos de IT tras la burbuja. ¿Y esto se parece a lo que pasa ahora? Pues yo creo que un poco.

Nos encontramos a las puertas de una recesión mayúscula. Hace unos meses pensaba que probablemente esto no afectase mucho a las startups y a los departamentos de IT. El crecimiento había sido sostenido en los últimos años y la sensación era de entorno saneado en el sector. Esta recesión va a forzar la paralización en primer lugar de los proyectos no estratégicos, pero sin duda va a afectar a proyectos estratégicos también. Significa que las empresas no van a contratar proyectos a terceros. Y sin proyectos… las consultoras mueren. Estas van a ser las primeras víctimas, junto con los freelance.

Las startups que intentan vivir con el modelo gratis total lo van a pasar mal, muy mal. Los business angels y los Capital Riesgo han cerrado el grifo y les van a exigir resultados. En muchos casos esto será imposible. Se verán abocadas a cambiar su modelo de negocio e intentar vender algo, o bien a claudicar y cerrar.

Sin embargo, las startups que intenten vivir de innovar y de ofrecer productos novedosos que reduzcan los costes dentro de sus clientes podrán sobrevivir si son capaces de facturar. Porque el grifo también se cerrará para ellas -aunque tal vez en menor medida-. Y es aquí donde sin duda el Cloud Computing tiene mucho que decir. En el blog de Hyperic explican cómo no solo permite tratar los recursos como commodities, sino que es un campo de juego para la innovacion. Y es aquí donde veo el paralelismo con el software libre: El Cloud permitirá desarrollar formas de trabajo y modelos de negocio que permitirán ser más productivo y ahorrar costes, ya que el entorno lo demanda como ocurrió a principios de la década.

Así que tengo sentimientos encontrados. Por un lado veo un panorama muy, muy negro para muchas empresas y startups, pero creo que hay esperanza para aquellos que han apostado por innovar alrededor del Cloud Computing. Me temo que muchas de las empresas con modelos de negocios extraños y sospechosos morirán (empezando por las redes sociales y muchos modelos de negocio en internet gratuitos), y quedarán aquellas que puedan dar valor de verdad y puedan demostrar un verdadero Retorno de la Inversión a sus clientes.

Richard Stallman nos avisa de los peligros del Cloud Computing

Si tuviera que hacer caso de las opiniones y comentarios de algunos personajes relevantes del mundo de las TI sobre el Cloud Computing probablemente tuviera que cerrar el blog y abrir otro de punto de cruz…

Aprovechando que le habían puesto un micrófono delante los de The Guardian, Richard Stallman dio su opinión sobre el Cloud Computing:

Es una estupidez. Es peor que una estupidez. Es una campaña de marketing. Algunos dicen que es inevitable -Y cuando tu oyes decir eso a alguien, lo más probable es que haya una campaña puesta en marcha por compañías para que así sea

No es nueva la aversión de Stallman a todo aquello que suene a propietario o cerrado y no solo en el ámbito del código, sino también en el ámbito de los datos y su privacidad. Y en parte tiene razón:

Una de las razones para no usar aplicaciones web para tus tareas de computación es que pierdes el control. Es tan malo como usar un programa propietario. Haz tu computación en tu propio ordenador con una copia de un programa que sea respetuoso con la libertad. Si usas un programa propietario o el servidor de un tercero, estás indefenso. Te estás poniendo en las manos de quien haya desarrollado el software.

Lo que plantea Stallman tiene todo el sentido del mundo y es una de las razones por las que la adopción de los servicios en la red que manejan información más o menos privada les cuesta tanto despegar. Las empresas con productos SaaS tienen que lidiar constatemente con este problema en sus áreas de comercial y preventa. Pero de esto a que tu libertad esté en peligro porque hayas puesto tus fotos en Flickr o tu correo en Gmail, hay un abismo.