La crisis económica puede no ser tan buena para el SaaS como parece

Ya he hablado con anterioridad sobre los riesgos del Software como Servicio, especialmente qué ocurririría si un proveedor da quiebra. Ayer me encontré con varios artículos que de nuevo tratan el tema pero desde otra perspectiva que no me había planteado: La crisis afectará también a los pequeños proveedores de SaaS, y se estima que el 30% de estas empresas que facturan menos de $5 millones quebrarán en 2010. Menudo panorama.

¿Por qué? Resulta que en este escenario de crisis mundial, los responsables de Sistemas de Información serán muy cautos a la hora de apostar por un proveedor u otro de SaaS. ¿Y quién saldrá mejor parado? Pues aquellos que puedan garantizar mejor la viabilidad del servicio. Es decir, elegirán aquellos servicios que sin ser los mejores, serán los más viables financieramente.

Las recetas para evitar esta fuga del software on-demand al on-premise coinciden con algunas de las que ya apunté en mi post anterior, pero hay alguna que me parece interesante por su novedad:

Este último requisito es realmente duro y tiene un impacto directo sobre el coste final del servicio. Un impacto que puede hacer desaparecer a pequeños proveedores de SaaS que no pueden garantizar este nivel de soporte por contrato.

Esta es una mala noticia para las startup con proyectos de Software como Servicio, pero es una buena noticia para los clientes que quieren comprar SaaS, ya que esta consolidación en el número de proveedores redunda en la viabilidad de estos negocios.