Algunas conclusiones del evento de IDC sobre Cloud Computing

Tengo la suerte de trabajar en una empresa donde tenemos que mirar hacia el mundo y no hacia España para hacer negocios, por lo que no puedo evitar comparar entre lo que veo en España y lo que veo fuera de ella. El jueves día 27 acudí al evento que IDC había organizado sobre Cloud Computing. Bajo la layenda ‘Preparándose para los siguientes 20 años de IT’, el evento se anunciaba como una oportunidad para que CIOs, CTOs y demás CxO de las empresas pudieran saber cómo subirse a esta ola de cambio.

Y este es uno de los principales cambios que hemos encontrado: la gente ya sabe lo que es el Cloud Computing, y no quiere oír una nueva definición. Lo que quiere es saber cómo empezar a implantar estas herramientas en las empresas, y conocer cómo otros han sacado partido de ello. El cambio es sustancial, ya que esto significa que para el año que viene muchas empresas empezarán a reservar presupuesto ‘real’ para explorar herramientas SaaS e IaaS. Esto es algo que ya detectamos en los países de la órbita anglosajona hace más de un año. Ahora nos toca a nosotros.

Me sorprendió como muchas empresas denominadas ‘cliente final’ tienen las ideas claras de cómo pueden sacarle partido a esta evolución/revolución (¿alguien lo sabe? ¿a alguien le importa?), y sin embargo algunas empresas más centradas en la consultoría dieron una imagen paupérrima de sus iniciativas en el mundo del Cloud Computing. No todas, pero creo que cuando acudes representando a tu empresa con otra docena de empresas más y algunos competidores, debes llevar los deberes bien hechos.

De los tres tipos de Cloud Computing, está claro que el SaaS tiene una implantación bestial, todo el mundo lo conoce, y nadie duda de él. Sin embargo, también aparecieron las primeras desilusiones y proyectos fallidos. Está claro que sustituir una herramienta colaborativa dentro de una organización multinacional es una tarea muy complicada, pero básicamente Deutzche Bank vino a decir que Google Apps no es una herramienta para ellos, ya que no es lo suficientemente flexible. Sin embargo, nadie dudaba que para otro tipo de empresas menos exigentes las ventajas eran considerables.

De la Infraestructura como Servicio se habló mucho y está claro que es el sabor de Cloud que más gusta tanto a las grandes empresas como a los grandes proveedores. Hubo buenos ejemplos de lo que se está haciendo en este aspecto, y también detecté un acercamiento a las ideas y parabienes de la Nube Pública frente a la privada: esto hace un año era algo impensable en la gran empresa. Así que el cambio parece no tener vuelta atrás.

Muchos nos preguntábamos hace unos meses cuanto tiempo duraría el término ‘Cloud Computing’, y por lo que veo, parece que o bien esto no es una moda pasajera, o todavía no hemos llegado a lo mas alto del ‘hype’. Incluso los que pensábamos que había cierto grado de irracionalidad en todo lo que lleva asociado la palabra ‘Cloud Computing’ nos estamos dando cuenta que esto sigue creciendo y no hay visos de que pare.

Lo que está claro es que las necesidades de las empresas son iguales en todas partes, ya sea España o los USA. Probablemente en USA tienen órdenes de magnitud mayor debido a su alcance de sus mercados, pero mismos problemas. Esto hace que una platforma IaaS por ejemplo como la de Abiquo pueda servir en cualquier parte del mundo, ya que ataca los mismos problemas.  Lo que es radicalmente diferente es cómo se atacan estos problemas: nuestra filosofía es increíblemente conservadora y hay una tremenda aversión al riesgo. Los anglosajones asumen que deben correr riesgos para innovar y ser competitivos, por eso no les ‘chirría’ trabajar con empresas jóvenes e innovadoras. Y por eso esas apuestas al final les hacen ser los más competitivos del planeta.

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