Talento

Hace muchos años me dieron un buen consejo: Lo peor que puedes hacer en esta vida es desperdiciar tu talento. Años después me encontré a este jefe y le dije que ese consejo me ayudó mucho. Ante mi sorpresa me dijo: No solo hablaba de desperdiciar tu propio talento, sino que como jefe yo desperdiciase tu talento y el de todos tus compañeros…

__Hoy me he reunido con un ex compañero de trabajo. Y hemos hablado de cómo nuestra anterior empresa tenía una capacidad enorme para atraer talento, pero era incapaz de retenerlo por mucho tiempo. Toda una tragedia para la empresa y para los talentosos trabajadores, que veían como el tiempo pasado en esa empresa era una mancha en magníficos currículos.

Hace unas semanas conversando con alguien del Valle, me dijo algo que sigue sonando en mi cabeza: Las empresas del valle no les interesa únicamente los productos, la propiedad intelectual, los clientes o tu plan de negocio: lo que les interesa es el talento, la gente, el equipo que ha sido capaz de crear esos productos.  Creo que no fui el único al que le llegó el mensaje.

Admiro a las personas que saben atraer talento a sus empresas, especialmente startups. Es una cuestión de liderazgo y carisma. Es lo único que puedes ofrecer cuando eres placton comparado con las ballenas del océano. Hay personas que tienen algo especial, son imanes de talento. Se habla mucho de cultura de empresa… pero creo que la cultura de empresa no se puede crear, es cambiante según la gente que te rodea en un momento dado.  La puedes favorecer, claro. Hay muchas recetas ahí fuera. Pero lo importante son los ingredientes y el chef.