¿Y si González Pons tiene razón?

Hace ahora unos dos años, un Diego Mariño más delgado (no mucho más, pero bueno) estaba muy nervioso haciendo la primera presentación del producto que estábamos desarrollando en un evento en San Francisco. Aunque sabíamos que no teníamos ninguna posibilidad en el concurso, por lo menos hicimos ruido. Al bueno de Diego le hicieron una pregunta muy hijaputa:

¿Cómo movéis los datos de una Nube de Computación a otra?

No lo hacemos, eso en Europa no se puede.

Todo el mundo en el evento saltó de la risa. Diego se quedó muy serio. Y nosotros en España viendo el streaming online también. Lo decía en serio. Y ellos también. Evidentemente hubo un choque cultural, los americanos y los europeos no apreciamos de la misma manera los datos personales.

Dos años y pico después probablemente el político de perfil alto que mejor conoce internet hace una declaración que suena a cachondeo: Los datos de los españoles para los servidores españoles. ¿¿¿¿Cómo???? No salgo de mi asombro al leer el titular… y viniendo de quien viene, menos. Conozco la trayectoria de González Pons desde que estaba en el Senado, así que no entiendo el desatino de las declaraciones.

Que González Pons y su equipo saben que es imposible limitar por razones geopolíticas dónde se encuentran los datos no me cabe la menor duda. Que conocen los conceptos básicos del Cloud Computing, también. Así que hay que buscarle otra explicación a estas declaraciones… y probablemente las tenemos en la misma edición digital de El Pais en un artículo llamado _¿Se somete a un juez de California? Sí, acepto_.

En este artículo que ha pasado desapercibido, relata cómo un juez norteamericano ha pedido investigar internautas no estadounidenses: teléfonos, direcciones, cuentas bancarias, contactos… información que se encuentra desperdigada en servicios como GMail, Twitter, Facebook, en servidores alojados en los Estados Unidos. Lo realmente grave es que estos usuarios no tienen los mismos derechos que los americanos, y además por razones de lejanía, la defensa legal es muy complicada. Y sabemos perfectamente que estas empresas han entregado los datos y se han plegado a los requerimientos del gobierno americano sin defender el derecho a la intimidad de los usuarios.

Este es el verdadero meollo de la cuestión: los políticos europeos son perfectamente conscientes que hemos puesto en manos de empresas americanas toda nuestra privacidad. Viviane Reding ya lo dijo hace más de un año. El Cloud Computing, la ubicuidad de los servicios hace que sea irrelevante donde se encuentran alojados los servidores (bueno, casi). Se trata de una cuestión de pérdida de control. Los europeos somos felices con nuestra esclavitud de los servicios online nacidos en El Valle, ignorando que almacenan información nuestra muy sensible con niveles de protección de los datos que distan mucho de los que disfrutamos en Europa. No nos olvidemos que los datos personales valen mucho dinero. Así que estamos alegremente ‘financiando’ a otra potencia económica mundial, precisamente en el campo de batalla del siglo XXI: el de la información.

Desde el punto de vista del político europeo hay además otro gran problema: la asimetría en los estándares de privacidad de la información. La sociedad europea es más exigente respecto a qué puede hacerse con sus datos personales que la americana. Pero, paradoja, cede sus datos a una sociedad menos exigente y con cosas como el Patriot Act que son impensables en Europa.

El mensaje “Los datos de los españoles en los servidores españoles” es simplista y directamente no implementable. El mensaje a mandar debería ser “Los datos personales de un español son de un español”, o “Los datos personales de una persona son de esa persona”. Es decir, asumir que es irrelevante donde se encuentra la localización física del servidor, y que la representación física de esos datos no pertenecen a ningún país y que no está gobernada bajo ninguna jurisdicción local. Por decirlo de una manera un poco friki, cada ‘fila’ de la base de datos que contiene datos sensibles de un usuario debería estar gobernada bajo la jurisdicción del usuario que los cede… Pura utopía. Imposible de implementar. Y como es imposible de implementar y difícil de explicar, pues nada: “Los Servidores Españoles para los Datos Españoles”. Nos traemos los servidores, problema solucionado.

Así que un poco de razón, sí que tiene. Lo dice uno que vive en Las Nubes 😛