En la Openstack Conference en Boston

Boston foto embarque

Cada seis meses se celebra un evento donde todos los desarrolladores, empresas que forman el ecosistema y demás familia de Openstack nos reunimos para hablar sobre el progreso de la plataforma de Cloud abierta más importante del mundo. Hace seis meses el evento de

anta Clara reunió a cientos de de desarrolladores, ingenieros, arquitectos… pero también directores de tecnología, analistas, directores de ventas… Es decir, una tropa de lo más variopinta.

El evento de Santa Clara fue todo un éxito en lo que asistencia se refiere y marcó lo que parecen van a ser las próximas conferencias Openstack. A nivel organizativo, se definen de manera clara dos eventos diferenciados: primero lo que se llama el Design Summit, el evento para y por desarrolladores de Openstack, en el que se discute la dirección tecnológica y se acuerda qué funcionalidad se implementará para la próxima release. En esta conferencia se discutirá sobre qué debe llevar Essex, que debería liberarse a en marzo de 2012. Y después del Design Summit llega la Openstack Conference, un evento orientado a empresas, clientes y ecosistema en general interesado en Openstack. Nosotros participamos en varias ponencias y charlas, intentaremos estar a la altura.

Mucha gente nos pregunta si es un evento que valga la pena, especialmente porque desplazarse una semana a los Estados Unidos no es algo que pueda pagar cualquier startup Europea y la gente quiere conocer si hay un retorno claro de la inversión. Yo soy de los que pienso que hay una abundancia ‘irracional’ de eventos de Cloud Computing, y que no creo que tantos permitan un retorno claro de la inversión. En este caso este evento nos permite conocer e influir en primera persona sobre el futuro de Openstack. Esto es clave para nosotros y nuestro plan de producto. En segundo lugar la posibilidad de hablar sobre lo que hacemos a una audiencia tan grande abre mercados (aunque si luego no sabes cerrar acuerdos sirve de poco) y es una labor de marketing muy barato y de gran efectividad. Hay que reconocer que el prestigio vende a medio y largo plazo. Y por último lo que considero más importante en estos eventos es el ‘networking‘. Conocer gente brillante es siempre un placer (y además en el evento abunda), pero además es rentable. Una sola frase de un ingeniero o un director de tecnología en el momento adecuado puede valer más que semanas diseñando tu producto. En un mundo donde gracias a las comunicaciones podemos estar virtualmente en una conferencia en cualquier lugar del planeta desde nuestra oficina, la posibilidad de charlar cara a cara con un café, una cerveza o una buena cena te abre la mente. Evidentemente tiene que haber reciprocidad y debes abrirte y contar tus experiencias (las malas y las buenas), tus expectativas y tu visión para que ellos lo hagan, pero casi siempre vale la pena.